Cambia tu ira por consideración.

Una de las razones por las que se puede desatar nuestra Ira o enojo hacia otras personas, precisamente es la falta de consideración, y en ocasiones puede ser porque no sabemos lo que está viviendo esa persona.

Cuando te detienes a pensar porque puede estar pasando la otra persona antes de enojarte, probablemente tu perspectiva será diferente y no será tan fácil que la Ira se apodere de ti.

Ira por consideración

En alguna ocasión iba Martha muy tranquila leyendo en el vagón del metro, afortunadamente era muy temprano y había pocas personas en eso horario, lo cual le ayudaba a no distraerse.

Al llegar a la siguiente estación se subió un señor con sus tres hijos, entraron gritando y jugando al vagón. Cuando los vio Martha, pensó, espero que no empiecen a jugar y hacer escándalo, de verás que no se puede leer a gusto.

Al avanzar los minutos, los niños, como lo imaginó Martha, se la pasaban corriendo por el vagón riendo y gritando, era imposible no percibirlos, sin embargo, no importando el ruido hacían, el padre solo iba sentado sin hacer nada.

Como era de esperarse Martha comenzó a molestarse, no podía creer que el papá no hiciera algo para tranquilizarlos y que se sentarán, entendía que fueran niños pequeños, pero no era posible que su padre no los educara de forma correcta.

Conforme transcurría el tiempo Martha realmente comenzó a molestarse, tenía ganas de agarrar a los niños, sentarlos y pedirles que se callaran, comenzó con una pequeña molestia cuando subieron, pero ya eran 3 estaciones y estaba a punto de estallar en Ira.

Por fin no aguantó más y con una mirada desafiante hacia el padre, levantó la voz y le dijo: “¿Qué no puede controlar a sus niños?, no es posible que se la pasen gritando y no los corrige, que no se da cuenta de que molestan con sus ruidos y no me permiten leer, ¿acaso no tiene respeto por las demás personas?, ¿qué tipo de educación les está dando?. Le pido por favor los ponga en su lugar o de lo contrario lo haré yo misma”.

El padre volteó a ver a Martha y con una cara de angustia y a la vez avergonzado le contesto lo siguiente:

“Realmente lo siento, disculpe por las molestias que le ocasionan y por no poner la suficiente atención. Lo que pasa es que venimos del funeral de su madre que acaba de fallecer, y la verdad no sé bien cómo manejar la situación, ellos no saben qué hacer, han estado llorando por horas, y supongo que es una forma de canalizar su dolor y no prestar atención a lo qué paso, como si no fuera algo real, por eso no quise quitarles estos pequeños momentos en los que los veo jugar y sonreír. No se preocupe, yo hablo con ellos para tratar de tranquilizarlos”.

En ese momento de forma repentina se disipó la Ira  de Martha, y ahora se sentía apenada por la forma en que le habló al papá, y además ya no quería pedirles a los niños que pararan de jugar, sino que pensaba como podría ayudar a aliviar el dolor por el que debían estar pasando.

Casi de forma inmediata le contestó al papá que por favor los dejara jugar, que lo que estaba leyendo podía esperar, que no se preocupara y que apoyara lo más posible a los niños, además de darle el pésame por el fallecimiento de su esposa.

¿Qué te pareció la historia?

Creo que es evidente con en este caso lo importante que es la consideración, no obstante, no debemos esperar a que siempre la gente nos comparta por lo que están pasando para tener consideración hacia ellos o no.

Si siempre somos considerados con las demás personas, además de que no sentiremos mejor por  no enojarnos por cualquier cosa, probablemente podremos estar ayudando sin saberlo.

Ahora piensa que tan a menudo eres considerado o no, y empieza a practicarlo, te aseguro que te sentirás mejor de esta forma en lugar de dejarte llevar por la Ira o enojo ante situaciones que te molestan.

Tu opinión es importante, deja tus comentarios.

Escrito por: Marco Lara

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