Ejercicios para controlar la ira

Para poder controlar tu ira, es necesario incluir actividades o ejercicios que te permitan poder manejarla, existen diferentes tipos de ejercicios que te ayudaran a salir de la misma.

 

Cuando te molestas o enojas por algo, puede crecer un sentimiento de venganza y llegar a un punto máximo, donde es tan intenso que puedes arrepentirte del daño que podrías ocasionar a otra persona o a ti mismo.
Es en esos momentos cuando es de mayor utilidad el aplicar ejercicios para controlarte y aislar o eliminar ese sentimiento. Una vez que sientes que no puedes obtener nada positivo de esa sensación, la ira comenzará a disminuir.

 

A continuación enunciamos algunos posibles ejercicios que puedes utilizar en esos momentos.
Cuando quieras reaccionar para mostrar tu ira, detente un poco y realizar una respiración profunda, debes decirte a ti mismo, que va a posponer esa actitud por unos segundos, empieza a contar hasta diez lentamente fin de que te ayude a disminuir la emoción del momento.
Después de haber finalizado el conteo, y respirar profundamente, deberás haber recuperado de nuevo tus sentidos e incluso tu enojo puede haberse apagado.

Este ejercicio aplicado regularmente hará que adquieras una especie de dominio sobre tu ira, no obstante si en la primera ocasión que lo intentas, no funciona, no te desanimes, recuerda que la práctica hace al maestro y con el tiempo lo harás de forma automática, y te ayudará realmente a controlarte.

Al controlar tu ira te convertirás en una mejor persona, te sentirás mejor, y serás mejor percibido por tus seres queridos.

 

En caso de que no puedas controlar tu enojo en el momento, lo que debes hacer es redirigir tu enfoque a otras actividades, por lo que lo más recomendable es salir de la situación y buscar una actividad que te guste, a fin de que puedas pensar mejor las cosas.

Algunos ejemplos de estas actividades pueden ser escuchar música, realizar un dibujo, meditar o simplemente dar un paseo. Tú deberás definir que es lo que te funciona mejor de acuerdo a tu carácter y preferencias.

 

La respiración es uno de los ejercicios más placenteros en cuanto  al control de la ira. El primer paso es tomar una respiración profunda y retenerla durante un tiempo en la misma posición; luego suelte el aire muy lentamente. Hacer esto por lo menos cinco o seis veces reducirá su tensión.
El objetivo de estos ejercicios es provocar que otras cosas entren en tus pensamientos, es decir, intentan cambiar tu enfoque y sacarlo de la situación que te hizo enojar. De esta manera, podrás eliminar la ira y comenzar a relajarte.
Si te enojas con frecuencia, y sin ninguna razón; y realmente estás interesado en lograr un cambio, entonces empieza a llevar a la práctica estos ejercicios y en la medida en que seas constante, te darás cuenta que pronto estarás más relajado y fuera de tensión.

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