¿Y tú te aferras a la Ira?

Tu opinión es importante, deja tus comentarios.

Parece una pregunta ilógica, ya que creo que realmente nadie quisiera estar aferrado a sentir Ira en su vida y dañarse constantemente así como dañar a otros.

Sin embargo en muchos casos pareciera que es así, ya que no realizan algo para cambiar su situación actual y siguen viviendo de la misma manera.

La pregunta ¿Y tú te aferras a la Ira?, la realizo precisamente para que te detengas a reflexionar un poco y te des cuenta de que si actualmente no estás realizando un esfuerzo consciente para eliminar este sentimiento de tu vida, probablemente te estés aferrando a la misma.

Maltrato niño

Cuando te aferras a la Ira, el resentimiento y el dolor, únicamente logras dolores de cabeza, tensiones musculares y hacerte daño a largo plazo tanto en lo físico como en lo espiritual.

Por otro lado imagínate como sería aferrarse a la alegría, el amor, la felicidad y el perdón.

En alguna ocasión una mujer se sentía desesperada por los llantos de su bebé pequeño y las travesuras de su hijo de 4 años, se impacientaba rápidamente y empezaba a gritarles para que se calmaran, lo cual únicamente empeoraba la situación.

En esos momentos llegaba a tal grado su enojo, que en ocasiones había sido capaz de pegarle a su hijo pequeño y le daban ganas de aventar a su pequeño bebé.

Cuando se encontraba más tranquila después de situaciones de enojo y alteración, se percataba del error que cometía y empezaba a llorar por haber lastimado a su pequeño de 4 años, y sentía un miedo enorme al pensar que en un momento así podría dañar a su bebé.

Tenía un sentimiento fuerte de culpa, pero no sabía cómo controlarlo y lo peor del caso es que la situación se volvía a repetir una y otra vez, incrementando así su culpa y su ira ante lo que estaba viviendo.

Afortunadamente una amiga cercana le dio un consejo que cambiaría su vida para siempre y el trato que daba a sus hijos.

Lo primero que le comentó es que tenía que liberarse de la culpa y así mismo liberar a sus hijos de la molestia que le causaban.

Por lo que le pidió que antes que nada con el corazón en la mano se perdonara ella misma, y perdonar a sus hijos; pues las travesuras del hijo más grande no eran con el afán de molestar ya que era solo un niño que quería divertirse; y su bebé pequeño lloraba por alguna necesidad, pero tampoco existía una intención directa de molestarla.

Posteriormente le pidió que recordara un momento de mucha felicidad y amor hacia con sus hijos; lo cual fue mu y fácil para ella y al realizarlo se sintió contenta y sonreía.

Por un lado recordaba el momento del nacimiento de su Bebé y lo feliz que se sentía cuando se lo entregaron, era algo que no podía explicar con palabras, por otra parte recordaba cuando su hijo mayor le dijo por primera vez mamá y la abrazaba con mucho cariño y amor.

Realmente eran momentos inolvidables y de mucha felicidad, y precisamente en ese instante fue cuando su amiga le pidió que se aferrara a ese sentimiento de amor y felicidad que sentía.

Y que cuando empezara a molestarse por cualquier situación hacia sus hijos, se detuviera un instante y trajera esos recuerdos a su mente, aferrándose fuertemente a los mismos, para tener presente el amor que sentía por su hijos y que le ayudaría a controlarse.

Al empezar a realizar esto podría reacciones con amor en lugar de enojo, y tendría la paciencia para consolar a su bebé, y para hablar con cariño a su hijo mayor tranquilizarlo, explicarle lo que sentía y como podría apoyarla.

Como era de esperarse los resultados fueron maravillosos, pues cuando usas el amor y el perdón en lugar de la ira, la tranquilidad y energía que emana de tu persona las transmites a los otros.

El perdón te otorga de regreso alegría, sonrisas y ligereza en tu vida.

Por tanto, para poder darle un giro a tu vida debes empezar a dejar de aferrarte a la Ira y empezar a enfocarte en sentimientos positivos que te darán la felicidad que tanto deseas; pero no solo eso, además impactarás de forma positiva a las personas que te rodean y notarán el cambio de inmediato.

La mejor forma de no aferrarte a la Ira, es empezando a quitarle tu atención, y cada vez que sientas que empieza a aparecer, te enfoques en sentimientos positivos. De lo contrario, al no hacer nada pudiera ser que la Ira permanezca en tu vida.

Te invito a que realices un ejercicio similar al de la historia y comiences por perdonar, e identifiques recuerdos que te puedan ayudar a eliminar tu enfoque en la Ira.

Por favor deja tus comentarios acerca de qué opinas, o si tienes alguna pregunta con gusto la contestaré personalmente.

Escrito por: Marco Lara

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